domingo, 29 de abril de 2012

SOBREPROTECCIÓN





Sobreproteger, querer hacer la vida más fácil, puede resultar que el niño muestre un comportamiento dependiente, introvertido, sin fuerza de voluntad y con una búsqueda constante de ayuda inmediata que incluso la exige.

Incluso llegan a sentir inseguridad y a renunciar sus propias responsabilidades.

Creemos que en muchos casos, los adultos fomentan conductas más infantiles de lo que corresponde a la edad.

Niñas y niños no son autónomos porque determinadas cosas se las hacen sus padres: “les sale mejor” (desconfianza) y “tardan menos tiempo” (impaciencia).

El resultado futuro será una personalidad débil e insegura, el desarrollo de ansiedad o de angustia de separación y el miedo “a crecer”.

Niñas y niños son capaces de hacer MUCHAS MÁS COSAS de las que los propios padres creen y desconocen.

Y serán MUCHO MÁS CAPACES si día a día les damos oportunidades suficientes para demostrarlo.

La consecuencia de sobreproteger en exceso es más la de perjudicar que la de beneficiar, debemos tener en cuenta que los niños y niñas están expuestos a riesgos constantes en nuestra sociedad y que deben de afrontarlos.







No hay comentarios:

Publicar un comentario